día 1 – de uno a dos

Cuando Elías nació hace 6 años hubo gente que nos recomendo que tuvieramos otro bebé para que Elías creciera junto con él, ayudandose y aprendiendo de ese nuevo hermano o hermana. Nosotros no pensabamos igual, así que decidimos esperar.

Esperar a que la situación económica mejorará, esperar por que no había prisa (apenas teníamos 21 años), esperar a que Elías caminará, esperar a que Elías dejará el pañal, esperar a que entrará al kinder, etc. Excusas nos sobraban, pero la realidad es que estabamos muy cómodos.

Elías muy tranquilo, aprendiendo y avanzando a su ritmo, la gente a nuestro al rededor lo quería y lo apoyaba, yo intentaba aprender y hacer lo mejor para el, para ayudarle, para sacarlo adelante.

¿Otro bebé? lo hablabamos, lo pensabamos, y nos daba flojera, quizás estabamos hechos para ser familia de tres

Elías caminó, Elías dejo el pañal, entro al kinder, todo iba dentro de lo que cabe bien, ahí la llevabamos, paso a paso, pero al mismo tiempo un día algo sucedió, al estar leyendo mis blogs diarios, y al estar viendo Reece’s Rainbow, me cruzo la idea ¿y si adoptamos?

Pues pasaron otros 3-4 años, tres años donde nosotros como pareja tuvimos que entender que adoptar no es salvar un niño, que adoptar no es una acción social, y que el día que lo hicieramos, si es que lo llegabamos a hacer, no habría vuelta atrás, tal y como un embarazo ‘sea niño o niña, con SD o sin SD lo vamos a querer’

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Hace casi un mes que E esta en casa! 

No había dicho nada porque….. es una historia larga, digna para una película, pero no voy a hablar de eso, porque no vale la pena, ya es pasado.

El 2 de septiembre, por fin pasamos de un hijo a dos. Todo fue tan rápido y tan inesperado, como dice Felipe, ni nuestras adopciones pueden ser ‘normales’.

Y no hay vuelta atrás, E llego a esta casa, y es extraño, pero se siente como si hubiera estado aquí siempre. No hay duda de que ella es de esta familia.

Platicaba con unas amigas y les decía que yo no se como le hacen los papás de 3,4,5 o más hijos. Porque en mi mente parecía más sencillo El dividir la atención, el saber equilibrar, el buscar momentos individuales para cada uno, ha sido cansado, pero después de un mes puedo decirles que vamos mejorando.

Así que estos somos nosotros, la familia ML, familia de 4.

Ahora si estamos completos! 🙂