adopción – algo en ella cambio

Ir a verla era el momento que más esperábamos del día, pero a la vez era el momento más cansado, todos los días terminaba completamente exhausta. Tratar de tener a dos niños (4 y 6 años) dos horas jugando SIN parar, en un lugar donde no podíamos tener la libertad como en casa, con casi 40°C, tratando de buscar e idear algo que los mantuviera en paz, fue una tarea difícil, pero que poco a poco fue mejorando, logre encontrar dos juegos que los mantenía interactuando, pero casi siempre terminaba con Eva enojada y Elías llorando.

Cuando ibamos sólo Felipe y yo, ella se comportaba relativamente bien, pero al introducir a Elías fue donde cambio, comenzó una actitud de rivalidad, celos, de molestarlo, bien sabía que era lo que hacia llorar a Elías y lo hacía y lo volvía a hacer, era difícil porque no me gustaba ver a Elías llorar, pero también tenía que entender que Eva había vivido cuatro años sin mucha constancia en la disciplina

Fuimos aprendiendo cosas de ella como
1. Aventaba las cosas
2. Le hacía MUCHO como gato o perro y quería que la acariciaramos,
3. A ratos se comportaba como bebé (cambiaba completamente su semblante)
4. Se rascaba MUCHO (tenía un gran problema de piel)
5. Escuchaba cada ruido que viniera de afuera y lo identificaba, siempre estaba muy atenta
http://www.youtube.com/watch?v=qXCTF6i1uHk&sns=em
En el video pueden ver al minuto 2:18 cuando Elías quiere aventarle la pelota ella esconde el ‘plato’ y así era ella conmigo jugaba bien pero ya con Elías no quería. y pueden alcanzar a escuchar en el fondo a Elías diciendo con voz de tristeza “mamá no quiere” y su cara, como lo veía, no se que pensaría de el.

Pero todo comenzó a cambiar una vez que salimos de la casa hogar, El segundo sábado nos dejaron sacarla por 6 horas, nos vinimos a la casa y era una niña TOTALMENTE diferente

Ver a su papá nuevamente (ya tenía cuatro días que no lo veía) le emociono mucho!! 

Ok no digo que ya no hubo pleitos entre Elías y Eva, pero su semblante cambio.

Tenerla aquí en la casa fue como un sueño, estábamos los cuatro sentados en el comedor y hablabamos Felipe y yo de que no podíamos creerlo, se veía todo más real y mucho más relajado.

Yo esperaba que ella llegara a la casa y abriera cajones, puertas viendo a ver que había, después de todo era un ambiente totalmente nuevo para ella, y para nada ! se porto super bien, y comenzó a ‘hablar’ más.

También pensábamos que quizás podría llorar, al verse en un lugar desconocido, pero no ! fue como si ella ya hubiera estado aquí antes.

La llevamos a conocer a sus abuelos paternos y maternos y con todos se porto muy bien.

A partir de ese día ella cambió!! no se si lo sentiría, no  se si habría entendido que no eramos unos más del montón, sino que había comprendido que eramos su familia, que no nos iríamos a ningún lado, que la queríamos mucho y que pronto estaría con nosotros.

Regresarla a la casa hogar fue difícil para mí, porque no quería dejarla, sentía que todo era un sueño y que podía terminar, pero ni modo, así son los trámites, y todo tiene un motivo.

El lunes volveríamos a visitarla en la casa hogar, y nos iban a dar permiso de jueves a viernes para sacarla 🙂

continuará………….