adopción – la conocimos!

La siguiente etapa fue algo complicada, por diferentes motivos.
Hasta ese momento lo más difícil había sido hacer fila bajo el sol para la carta de no antecedentes penales, o escuchar que la corrección de una letra del acta de matrimonio tarda tres meses, ver como íbamos a traer una copia del acta de mi suegro desde Cd. de México.
Hasta ese momento mis lágrimas habían sido por el la ansiedad de tenerla ya en la familia, o porque algunas personas ( muy importantes para mi) no estaban felices con nuestra decisión.
Hasta ese momento todo había fluido relativamente tranquilo, sin mayor contratiempo y creí que ya lo más pesado había pasado, soñando y anhelando que pronto tendríamos a nuestra hija en casa, el proceso de ‘adaptación’ no parecía complicado, verla, jugar con ella, irnos encariñando y listo! no? suena fácil, pero en realidad fue complejo.
{Haré un pequeño paréntesis, para decir que estamos muy agradecidos por que tuvo un techo, comida, gente que la vio, la procuro, la cuido, la educo. Gente se ha comunicado conmigo expresando el amor que le tienen y significa mucho para mí saber que le dedicaron tiempo y cariño. A cada uno de ellos muchas GRACIAS}
Como dije en el post anterior se suponía que la iban a traer a la casa, pero a la mera hora no fue así.
Nos citaron el 04 de Agosto, estando afuera de la casa hogar hablamos con el psicólogo y nos dijo que primero pasaríamos con la directora de la casa hogar y luego ya pasaríamos con nuestra hija. 
Era un día muy caluroso, así que alcanzábamos a oír a los niños jugando en una alberca, y mientras esperábamos que nos abrieran (había una reja que nos permitía ver el porche)  la vimos pasar, Dios mío! se me acelero el corazón! al parecer estaba molesta, así que no hizo caso de nada sólo caminaba en forma de protesta y con su ‘llanto’, después supimos que quería entrar a la alberca y no la dejaban por que la tenían presentable porque nosotros íbamos a ir.
El psicólogo, la directora de la casa hogar, otra señora (que después supimos es mamá de la directora), mi esposo y yo, esperamos a que llegara otra persona, una licenciada de los Derechos Humanos.
Nos dedicamos a escuchar lo que tenían que decir, contestamos algunas preguntas, ellos no sabían nada de nosotros, no sabían que teníamos otro hijo, y que también tenía síndrome down, no entrare en detalles de lo que se hablo, pero realmente no esperaba esa reacción.
Había anhelado y soñado con ese momento por años, que cuando nos presentaron con nuestra hija me quede sin reacción.
Siempre he tenido cierta facilidad con los niños, me gusta platicar con ellos, pero cuando la conocimos no supe como reaccionar, tenía miedo de que no me quisiera, de que no le cayera bien, o de que me viera como una de las muchas personas que la visitan o que la cuidan.
Al ver tantos blogs de adopción se que las familias llevan una bolsa con juguetes y comida, cosas que te ayuden a tener interacción con ellos, cosas que te ayuden a obtener su atención. Así que nos preparamos con varias cosas que esperamos nos pudieran ayudar en la adaptación.
Aunque yo esperaba que nos recibiera con un abrazo y con una gran felicidad, también sabíamos que eso quizás no sucedería, así que también íbamos preparados para un rechazo, sabiendo que necesitabamos ganarnos su amor y confianza.
Llegamos y nos sentamos, y le comenzamos a enseñar lo que traíamos, ella estaba curiosa por lo que traíamos en esa gran bolsa y muy atenta medio nos siguió la corriente
no hablo casi nada, y nos veía con mucha seriedad
Y de hecho mucho rato estuvo con la cabeza abajo
Quizás ella también tenía sus propias preocupaciones ¿Quienes son estas personas? ¿Cuanto tiempo van a durar conmigo? ¿Qué quieren o esperan de mi? ¿Irán a regresar? 
Al final yo creo que ella cuidaba su corazón, había tanta gente que iba y venía, que no sabía si nosotros seríamos unos más

Felipe hizo de todo un poco (<–vídeo), lo ví como cuando lo veía con Valentina, y me emociono muchisimo el ver como respondía a sus intentos

La primera visita duro una hora. Sólo fuimos Felipe y yo, por recomendación del psicólogo del DIF NL. Apartir de ese día conviviríamos con ella casi cada día durante todo el mes y siempre acompañado por el psicólogo. Al cual también le agradecemos por tenernos paciencia y por estar ahí con nosotros en las buenas y en las díficiles 🙂