Nuestra historia de adopción: aprendiendo a ser hermanos

Hace un año Elías conoció a su hermana, y no fue presisamente lo que Elías esperaba, ni lo que ninguno de nosotros deseábamos

Esta relación comenzó mal. Y con mal digo HORRIBLE, ese primer día casi regreso llorando

¿quien es ese niño? y ¿porque viene con ustedes? – agosto 2011

 Elías iba con toda la ilusión de conocer a su hermana, habíamos estado trabajando en el último mes en esto con él, habíamos estado diciéndole que pronto tendría alguien con quien jugar, el preguntaba a diario cuando íbamos a ir con ella, y cada que salíamos de la casa el anhelaba ir a jugar con ella.

Con Eva, el psicólogo del DIF también le había mostrado fotos de nosotros, de la familia, pero que tanto comprendía? que tanto sabía de lo que era una mamá, un papá y un hermano ?

El primer día que llevamos a Elías, Felipe estuvo ahí, y tuvimos que dividirnos, y fue bastante agotador

Los siguientes días fuimos sólo Elías y yo, y fue horrible tratar de mediar, tratar de darle a los dos atención, de calmar la actitud de Eva sin poder regañarla o castigarla pues aun estábamos tratando de ganárnosla, tratar de que interactuaran

El psicólogo del DIF me decía que estaba bien si no querían jugar juntos, que les diéramos tiempo, que les diéramos su espacio

poco a poco iba mejorando su relación – agosto 2011

Cada visita, el tiempo se me hacía eterno. Eva tenía una actitud realmente defensiva, celosa, competitiva hacía Elías. Lo mordió, le jalo el cabello, le escupió, lo hacía enojar deliberadamente. Su cara, su mirada, cambiaba al verlo, al tenerlo cerca, al ver que le prestaba tantito de atención a él, en lugar de a ella

Y aun aveces sucede.

No se, quizás eran celos de parte de Eva, pero no le gusto nada vernos llegar con un niño y quizás le gustaba mucho menos ver que ese niño se iba con nosotros y ella no.

pequeños momentos como estos, valían la pena – agosto 2011

Las fotos que les tomaba juntos eran obligadas y hasta sobornadas “Eva tomate la foto y te doy jugo” , “Eva! sonríe y te presto …..”

Con el tiempo ha ido mejorando la relación, con el tiempo ella ha dejado de verlo como rival, y de comenzar a verlo como amigo, como su hermano.

En general, Eva con los niños tiende a tener una relación difícil: no comparte, quita cosas, pelea, sabe como hacerlos enojar, los molesta, y con Elías no es la excepción.

Y Elías no es perfecto, el fue hijo único durante 6 años, y tuvo que aprender a que no siempre será el centro de atención, a que no siempre será el primero en ser atendido, ha tenido que aprender a manejar su frustración, ha tenido que aprender a tenerle paciencia, y ha tenido que aprender a que no siempre se hace lo que el quiere (cosa a la que esta acostumbrado con otros niños)

Ambos están aprendiendo a ser hermanos, buenos hermanos.

en el museo de historia mexicana en monterrey, méxico viendo las lanchas – julio 2012

Ha sido todo un reto, ser mamá de dos, aun aveces lo es. Al principio casi terminaba llorando, enojada, cansada, triste, y quizás hasta deprimida.

Nos llegamos a preguntar si realmente esto era lo que queríamos, si realmente era lo que estaba bien para nuestra familia, claro eran de esas cosas que uno piensa cuando vez que todo va mal, pero no la íbamos a dejar, era claro que ella era nuestra hija, y sin importar lo difícil, lo cansado, algún día tenía que mejorar.

Aun hay momentos donde ella esta decidida hacerle la vida imposible, es experta en saber como enojarlo, pero aveces así son los hermanos no?

Eva apunto de echarle agua a Elías – junio 2012

Me encanta verlos jugar juntos, ver a Elías en su plan de hermano mayor, ver a Eva haciendo reír a Elías con alguna ocurrencia. Me encanta verlos tomados de la mano, o con alguna muestra sincera de cariño de Eva hacía su hermano (no es tan cariñosa). Me gusta verlos platicar, y ver como se entienden aun y con su poco lenguaje. Me gusta verlos aprender uno del otro, lo bueno y lo malo.

Mientras escribo esto, los dos están jugando tranquilamente, quizás no pase mucho tiempo en el que alguien este llorando y quejándose del otro (normalmente Elias)

Elías empujando a Eva en los columpios –  mayo 2012

Esta última semana han jugado mucho más, mucho más tranquilos, por mucho más tiempo.

Cuando la directora de la casa hogar vio que Elías tenía también síndrome down, no le gusto! de hecho comenzó a decir que Eva no avanzaría, que incluso hasta se retraería, ya que Elías es más tímido, quizás creyó que por ósmosis Eva se haría tranquila , bueno fuera! ja! Y quizás no fue la única que pensó eso, quizás no fue la única que creyó que ni uno ni otro avanzarían, ni uno ni otro aprenderían algo bueno del otro.

“Ten un hijo para que le ayude a Elías” era lo que muchos me decían, incluso siguen diciendo que “tengamos un bebé sin sindrome down” para que les ayude, para que aprendan, para que avancen, para que los cuiden.

febrero 2012

Nosotros como padres estamos haciendo nuestro mejor esfuerzo, no somos padres perfectos, ni tenemos la clave, pero lo estamos haciendo como mejor creemos.

Estamos enseñándoles a quererse, a respetarse, a cuidarse, a defenderse, a buscarse, a ayudarse, a convivir, a entenderse,  no importa si los dos tienen síndrome down, son hermanos, y van a serlo de por vida.

Quien creía que no era una buena decisión, quien creía que no se ayudarían uno al otro, quien creía que no aprenderían uno del otro, deberían de verlos, de convivir con ellos.

Ates y después – un año de diferencia