Confesiones de una madre: jamás pensé hacerlo

Elías tiene un carácter bastante tranquilo, para el le es mucho más fácil seguir ordenes, como cualquier niño tiene sus momentos, pero en realidad puede decirse que no tenemos problemas de conducta grandes con él

Desde que comenzó a caminar a los dos años guardamos la carriola, y sólo la usamos durante algunos paseos, pero en realidad lo acostumbramos mucho a caminar, cuando se dejaba caer sentado (cosa común en nuestros niños con síndrome Down) lo levantabamos y seguíamos el camino, no había opción.

Cerca de la casa tenemos una tienda grande, y para llegar ahí tenemos que cruzar un parque, igual aprendió a correr ahí y a esperar a que yo llegará, una que otra vez se llego a bajar de la banqueta, pero en general muy medido {con excepción del incidente que tuvimos hace un mes}

Pero Eva…………. ella es otra historia.

Eva no sabía caminar, para ella todo era correr, y de esos que van corriendo, mirando hacia atrás, sin fijarse ni medir cualquier peligro en frente, con el único propósito de que tu la persiguieras y a ver si la logras atrapar

Darte la mano? ni loca! buscaba zafarse, aunque no siempre lo lograba, mejor la sujetaba de la muñeca

Yo no manejo, así que caminamos mucho, para mí era importante que ella aprendiera a estar quieta, no iba a recurrir a una carriola, aunque si lo pensé

Así que recurrimos a algo, que sinceramente yo cuando lo veía en otros niños se me hacía super mal.

Ajá, me convertí en una de esas madres que traen ‘amarrados’ a sus hijos, y bueno aunque no es la solución al problema si ayuda mucho, en especial cuando vamos a algún lado donde hay mucha gente, y donde temo que pueda perderse y sobre todo que no va conmigo alguien más que me pueda ayudar con ella.

Porque aunque ha mejorado mucho y me da la mano al caminar, ya no corre tanto, camina mucho más, obedece más cuando le hablo (con voz fuerte, cara neutra, y un paso adelante) aun así tiene sus momentos

Yo sé ! y créanme no me gusta tampoco, pero cuando se trata de seguridad  es mejor eso a que pase otra cosa.

Así que si ustedes son como yo, y ven a algún padre que trae así a su hijo, no lo juzguen, lo hacen por el bien del pequeño.