Hace ocho años me convertí en mamá

Este año Elías creció mucho, y no estoy hablando de estatura, sino que cada vez puedo ver que esta dejando atrás a ese bebé/niño dependiente de mamá y convirtiéndose en un niño grande

Hace 8 años no lograba entender porque Dios creería que yo podía con tan “tremendo trabajo“, algunos creen que soy especial, algunos dicen que yo tenía lo necesario, la verdad es que estoy lejos de ser especial  y he tenido que ir capacitándome para ser la mamá que el necesita

He llegado a un punto de mi vida como mamá donde tomo las cosas con más calma

No digo que Elías sea perfecto, ni que yo sea la paciencia andando, mentiría si dijera que todos los días son buenos, alegres y amorosos. Como en todo, hay días buenos y días difíciles  pero personalmente por fin después de años puedo decir que siento que he encontrado un balance en nuestra relación madre-hijo

Este año Elías nos demostró que el podía aprender mucho más si se le daba la oportunidad y se le enseñaba adecuadamente, ha mostrado una gran disposición para aprender a leer, las matemáticas que eran lo peor que le podías poner ahora las pide con emoción “mamaaaá sumas sumas sumas!!”, tiene control total de esfínteres, usa cuchillo para comer su waffles, ahora come más cantidad y más variado. Me ha sorprendido este año con la facilidad que esta aprendiendo temas escolares, y he tenido que recordar que como es niño grande hay cosas que le puedo explicar mejor y el las va a entender.

¿Fácil? no siempre! pero después de obligarlo y casi amenazarlo y arrastrarlo en medio del llanto con que tenía que dedicar tiempo a la lectura, números y tareas por fin el sólo me dice “mamá tarea”, claro me lo dice porque sabe que después de la tarea lo dejo jugar con el ipod, pero no importa, porque cuando nos dedicamos a sus estudios el esta atento y dispuesto a trabajar, a veces se desespera, pero esta aprendiendo a tomar las cosas con calma, después de todo ya no tenemos prisa.

Un día nos subimos en un taxi, como siempre Elías y Eva saludan al taxista, pero esa vez fue diferente, esa vez el taxista me hizo llorar, me dijo cuando vio a Elías “el es especial, el va a hacer grandes cosas, Dios lo hizo diferente. El diablo va a usar su discapacidad para que la gente diga “pero el no puede por que tiene síndrome de Down, pero la gracia que Dios le dio es más grande y sorprenderá a todos “

Y así han sido estos ocho años de su vida. Elías es especial no por tener síndrome de Down, Elías es diferente no por su discapacidad, quien lo conoce le cambia la vida, y no lo digo porque sea su mamá, sino por experiencia, jamás imagine que alguien como él pudiera enseñarme tanto, jamás imagine que alguien tan pequeño tuviera el valor y la fuerza que el tiene, su esfuerzo y sus ganas de aprender no todos lo tenemos, el para mí es un ejemplo a seguir, se que Dios lo puso en mi camino no por yo ser la indicada para él, sino porque él es el indicado para mí.

Hace ocho años estaba ansiosa por conocer al tan esperado Elías, su discapacidad me tomó por sorpresa, tenía mucho miedo y me apenaba ser la mamá de un niño con síndrome de Down, no sabía que esperar, no sabía por donde empezar ni por donde ir, pero me tomé de la promesa que nos hizo Dios,  y con eso he ido caminando estos ocho años de su vida, y hoy tengo la dicha de decir que soy su mamá.

No sé como vaya a ser de grande, no me lo puedo imaginar, pero sé que se convertirá en un gran hombre y yo seguiré a su lado

Feliz cumpleaños Elías !!!