No es un adiós, es un hasta luego

El martes de la pasada sonó el teléfono en la madrugada, era una llamada inevitable pero que aún así no deseábamos que pasara.

La abuela Eva, la abuela de mi esposo, la bisabuela de los niños había partido a la presencia del Señor

El escrito de ser parte de una gran familia, fue inspirado por ella y por la gran familia que ella junto a su esposo formaron,  lo escribí tratando de expresar con letras lo que ella y su familia me hacen sentir horas antes de que ella ya no estuviera más con nosotros.

Decirle a los niños fue la parte más complicada de todo, ¿cómo reaccionarían? ¿qué dirían? ¿qué tanto entenderían? sólo de pensarlo me ponía a llorar.

Elías vivió y creció en su casa

Ella me enseñó a bañarlo

Ella me ayudó a cambiarlo de ropa

Ella me acompañaba a las terapias, asambleas, premiaciones, fiestas de la escuela

Con ella fui de compras muchas veces


Ella era la única que podía hacer reír a Elías durante sus primeros meses de vida

Ella estuvo ahí cuando Elías dió sus primeros pasos

Ella amó a Elías desde el primer día, y cuando supo de Eva lloró de emoción y mucha alegría!

Los últimos días de su vida lo poco que preguntaba era por Elías y Eva

La única foto que tengo de las dos Evas

Ella se desvivía por todos, pero se que guardaba un lugar especial en su corazón para mis hijos, sus únicos bisnietos

Cuando ella chiflaba con un tono muy especial, Elías sabía que abuela Eva le hablaba

El día del velorio la sala se lleno, había tanta gente que muchos nos quedamos parados, e incluso el salón quedó chico pues muchísima gente estaba ahí para demostrar el apoyo y cariño a la familia, y muchos coincidíamos en lo buena que fue la abuela Eva con toda persona a quien ella conocía.

Justo antes de decir el último adiós, varios pasamos a hablar sobre lo que la abuela Eva significaba para nosotros, yo me base en el escrito de la gran familia, porque esa gran familia no surgió de la nada, no se hicieron solos, son el resultado de una gran madre y un gran padre

Abuela Eva y Abuelo José (los abuelos de Felipe y bisabuelos de los niños)

Al darle el último adiós, Elías y Eva me preguntaron porque la gente lloraba? les explique que la caja era una cama, donde la abuela Eva estaba dormida, que ella ya no iba a estar con nosotros, que ahora vivía con Dios. Me asegure de decirles y reafirmarles que la abuela Eva los amaba muchísimo. Ellos la vieron en el hospital, la vieron como estuvo muy enferma, así que les dije que a veces las personas cuando están muy enfermas se mueren y se van a vivir con Dios.

En la graduación de Elías del kinder

Elías quiso ver el féretro y es algo que Felipe y yo habíamos hablado y habíamos quedado en que no queríamos que viera ahí a su abuela, pero Elías insistió y la verdad es que creí que era necesario que el la viera para que entendiera mejor la situación y creo que así fue. Eva por otro lado aunque no la vio, el ver a algunos miembros de la familia llorando, pues le impacto y con eso fue más que suficiente.

Elías: Abuela Eva no está !
Yo: que le paso a abuela Eva?
Elías: está dormida, ya no la voy a ver
Yo: donde está?
Elías: con Dios