Dios aplastó el botón de ‘bendición’ en mi vida

Mi nombre es Cecilia Elizalde, conocida como Ceceliz, y junto a mi esposo Juan Fernando somos los orgullosos padres de Valentina Guerrero. Mi esposo y yo somos de Quito-Ecuador, él tiene 31 años y yo 30; Valentina nació en Miami Beach, FL y tiene 2 añitos. Toda nuestra familia vive en Ecuador, pero tenemos la suerte de contar con amigos increíbles que se han convertido en nuestra familia acá. Por ahora Valentina es hija única, pero estamos disfrutando tanto de ser padres que seguro ampliaremos nuestra familia pronto!

El 16 de Septiembre del 2011, Dios aplastó el botón de ‘bendición’ en mi vida y mandó a Valentina al mundo. Mi embarazo fue perfecto al igual que todos los exámenes, y por mi edad los doctores no sentían que yo debía hacerme una amniocentesis, así que nos enteramos que Valentina venía con síndrome de Down el día en que nació. Un doctor muy fríamente apartó a mi esposo en un pasillo del hospital y le comunicó que nuestra bebé tenía un cromosoma adicional. Mi esposo no quería que a mi me den la noticia de la misma manera así que pidió que mi ginecólogo estuviese presente para explicármelo. Al siguiente día entró mi ginecólogo con el otro doctor al cuarto donde yo estaba recuperándome de mi cesárea; Juan Fer tomó mi mano y los doctores empezaron a hablar sobre la gran posibilidad de que Valentina tenga trisomía 21. En mi total ignorancia sobre el tema yo solo esperé a que terminen para hacer mis preguntas. Entonces pregunté “qué implica la trisomía 21?” y el doctor me respondió “has oído del síndrome de Down?”. Entré en estado de shock. Sentí que el piso se abrió y yo solo empecé a caer igual que las lágrimas que brotaban por mis ojos. Regresé a ver a Juan Fer y a su prima -que en ese entonces vivía en Miami- en búsqueda de consolación o tal vez una explicación y solo veía sus lágrimas también. Ni mi mente ni mi boca pudieron formular palabras en ese momento; Valentina iba a ser la primera persona con síndrome de Down que yo conociera. Por los siguientes 3 meses me preocupé mucho de su futuro, pero desde los primeros días mi esposo encontró la fortaleza para sacarnos adelante. El apoyo de mi familia y amigos fue clave para poder entender que lo que me había llegado era el mejor regalo del mundo.

Nadie me dijo que esta experiencia sería tan extraordinaria y por eso decidimos crear una campaña para ayudar a cambiar la percepción anticuada sobre el síndrome de Down. A los 9 meses Valentina se convirtió en la primera persona con esta condición en representar como modelo a una famosa diseñadora de modas. Más de 200 medios alrededor del mundo publicaron noticias sobre ella, llegó a la portada de la revista People, Tr3s (MTV) hizo un episodio de 1 hora sobre ella en el programa “Quiero Mi Baby” al igual que otros shows en países como Ecuador y Alemania. El Vicepresidente de nuestra nación (y nominado al Premio Nobel), Lenín Moreno, nos escribió una carta durante su mandato indicando que Valentina es una inspiración para el país que ayudará a generar cambios importantes. Creamos una página en Facebook y Twitter (@BraveWarriorVG) en donde documentamos la vida de Valentina mayormente con fotos y hablamos con padres de todo el mundo (desde Indonesia, hasta Francia, Brazil y Australia) incentivándolos, dándoles esperanza en momentos difíciles y aconsejándolos. Demostramos al mundo que llevamos una vida bastante típica con fiestas de cumpleaños, amigos, viajes, paseos, clases y demás. Hemos dado charlas de motivación, y lo más importante: hemos descubierto que tenemos el potencial de ayudar a otros con nuestra experiencia.

Valentina ha traído las claves de la felicidad a nuestras vidas. Por medio de su ejemplo nos habla de perseverancia, amor puro, alegría, paciencia, lucha, humildad, positivismo y nos ha convertido en mejores personas. Ahora la vemos como una Valiente Guerrera, nuestra gurú; ella nos enseña mucho más de lo que nosotros le podremos enseñar a ella. Es un verdadero honor que un ser tan avanzado a nivel espiritual haya llegado a nuestro hogar.

 Tenemos días más fáciles que otros pero con Valentina hemos aprendido a vivir en el presente, así que ya no nos preocupamos acerca del futuro. Sabemos que la ciencia y la tecnología avanza muy rápido, y no sabemos qué nuevas opciones tendremos de aquí a 10 años. Así que nos preocuparemos de los retos más grandes cuando éstos surjan, hasta entonces disfrutamos al máximo de cada momento en el presente.

 Eso sí, con Valentina tengo los mismos sueños que tendría con cualquier otro hijo: que tenga un trabajo y actividades que disfrute, un núcleo familiar sólido y buenas amistades, que viva una vida bastante independiente, y ante todo que sea FELIZ. Ella es la persona más feliz que conozco, así que desde ya me siento realizada.

A las madres que acaban de recibir un bebé con síndrome de Down no me queda más que felicitarlas porque a su hogar ha llegado un ser de luz que cambiará su vida de la mejor manera posible. Claro, con los regalos grandes vienen las responsabilidades (no es gratis, jeje!) así que nuestro papel es responder a su cariño infinitamente, apoyarlos sin dudar de su potencial, buscar siempre lo mejor para ellos, enfocarse en sus sabias enseñanzas y sus logros, no en sus retos, y simplemente disfrutar de la experiencia más grandiosa que la vida nos ha dado a unos cuantos privilegiados 😉

Canción Valentina de Angel Elizalde  – disponible en iTunes


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Estos son escritos que he pedido a diferentes padres y familiares, con historias dignas de leer, porque todos hemos pasado por situaciones diferentes para llegar a este camino del síndrome de Down, si te gustó, puedes leer otras aquí