Hay cosa que no puedo cambiar ni acelerar

In Mi Diario by Alicia LlanasLeave a Comment

No puede ser que dentro de menos de un mes Elías cumpla 9 años. Se que suena trillado, pero en serio, ¿cómo es que paso tan rápido el tiempo?

Paso de ser un bebé cacheton de 3.2kgs que lloraba un montón, que sacaba la lengua al por mayor, que no pudo tomar pecho, al que batallamos muchísimo para encontrarle una mamila que le funcionara, las noches de desvelo porque su succión era muy débil. No podía imaginarme como sería tener un hijo con síndrome de Down, ¿que hará? ¿cómo hablara? ¿caminará?

Y ahora es todo un mini-señorito.

Le encanta el ipod, a veces juega pero la mayoría de las veces simplemente esta viendo vídeos de youtube, o sino navegando en la app store buscando un nuevo juego para que le instalé.

A veces es bastante fastidioso, tiene un ritual bastante riguroso de preguntar que es lo que va a hacer ese día, apenas y abre los ojos y te pregunta si su papá esta en el trabajo y si va a ir a la escuela, y ni si te ocurra cambiarle algo, o decirle que ya mero cumple años, porque todos los días a cada momento te va a decir que quiere un pastel, piñata, pizza, pollo, y un trampolín.

No le gusta estar manchado, pero sus mangas viven embarradas de mocos y saliva, siempre le estamos diciendo que agarre rollo, pero el prefiere hacerlo con su manga, por más que le decimos que eso es sucio, que eso no se hace, que es asqueroso, esperamos que un día simplemente lo entienda, especialmente desde que últimamente cada que ve algo que no le gusta te dice “wacala que asco”

Le gusta ver mucho la televisión, o ver una buena película. Ama ir al cine.

Muy frecuentemente lo escuchas hablar sólo, repasando algún dialogo consigo mismo, hablando con alguno de sus amigos de “one direction” (que el jura que esta a su lado) o reviviendo alguna escena de su película favorita. A veces está tan metido en su parloteo consigo mismo, que tenemos que chiflarle, golpear la mesa, aplaudir, tronar dedos, para que vuelva a la realidad.

Hace unos meses adquirió el malisimo habito de tomar un mechón de su cabello y retorcerlo y jalarlo, le decimos que lo vamos a dejar pelón y esperamos que con eso mejore la situación, al menos dejo de morderse el dedo, no se si por que lo sustituyo con lo del cabello o porque funciono tanto que le dije que si se lo seguía mordiendo el doctor le iba a tener que cortar el dedo, cruel lo sé, pero al menos funcionó!

En las noches sigue despertándose una o dos veces, con la intención de dormir con nosotros, pero siempre termino regresandolo a su cuarto, si es el primero en despertar se va a encargar de que los demás nos despertemos, pero si es el último en despertar por favor no lo molestes, porque se va a tapar la cara y gruñir, dice su papá que salió a mi 😉

Por otro lado es muy antojadizo, “una y ya” es su frase favorita, cuando encuentra algo que le gusta y que no puede dejar de comer, por más que le decimos que ya no más el te dice “una y ya”, a veces es imposible negarnos, especialmente si involucra cajeta o chocolate.

Este año por fin empezó a comer más variado, quizás la culpable era yo que no le daba más variedad porque a el no le gustaba, cuando en realidad jamás lo acostumbre. Claro su comida favorita sigue siendo el pollo empanizado y el pure de papá, pero su fanatismo por la catsup lo ha dejado, el aguacate sigue siendo un favorito, ahora come verduras y de vez en cuando hasta sopa o pasta

Por cierto tiene un gran olfato, cuando estoy cocinando el está arriba y me grita si estoy haciendo pollo, o lasagna o lo que sea dependiendo de lo que huele.

Todos lo tratan muy bien, nadie, jamas, le ha hecho algo para dañarlo, por lo contrario sus compañeros lo protegen mucho, las niñas ni se digan, tiene un imán con ellas 😉 Vaya donde vaya el tiene una habilidad de hacer amistades muy fácil.

Aunque ahora que ya tiene casi 9 por fin se están viendo más diferencias entre, él y sus compañeros. Porque el no habla, ni juega como ellos, entonces, pues a veces el prefiere andar sólo, o ir a buscar a su hermana, incluso se lleva muy bien con compañeros de Eva.

No le gusta escribir, pero lo hace y muy rápido con tal de terminar, y ya sabe que no va a poder usar el ipod hasta que haga tarea, así que el sólo pide hacer tarea, y por fin puedo dejarlo haciendo sólo tarea, antes siempre quería que estuviera ahí pegada con el, leemos instrucciones, si puede el sólo lo hace, sino le ayudo un poco.

En la escuela ha estado sacando diplomas por su buen aprovechamiento, y si bien su examen no es igual, su esfuerzo es quizás hasta mayor, y los resultados se ven. Tiene una compañera que es la más inteligente del salón, ella lo apoya y ayuda mucho y claro que la queremos mucho por su gran corazón

La verdad es que lo motor no es lo suyo, pero quien lo culpa, lo motor no es lo de nosotros (ni de papá ni de mamá), pero aun así disfruta de una buena carrera o de un buen juego de fútbol, aunque es malisimo perdiendo, no le quites el balón porque llora.

Oh si Elías a ratos es muy chillón, y es de ese llanto así super exagerado de que parece que le hiciste lo peor del mundo, le escurre la lágrima con muchísima facilidad, pero a nosotros no nos convence, siempre hemos sido de pues te levantas y te sacudes y ya, o si vas a llorar vete al baño.

Se ha convertido en un gran hermano mayor, en todo el sentido de la palabra “Eva ya acabe, el plato por favor” para que Eva le ponga el plato en los platos sucios…. “Eva le voy a decir a mamá” cuando la hermana no quiere jugar con el… “Eva pórtate bien si?” se despide antes de irse a su salón… “m….a….m….a….muy bien Eva!” cuando le esta enseñando a escribir… “Evaaaa bájale al volumen” cuando Eva tiene el volumen del ipad muy alto….. “ay Eva muy mal” cuando hizo algo que no debía. De hecho últimamente ha agarrado a ser muy regañón con ella, o a contestar por ella, le tenemos que recordar que el no es mamá ni papá y no manda, así como que el debe dejar que Eva conteste.

Todo esto se los cuento porque yo no me imaginaba como iba a ser mi hijo a los 9 años. No tenía idea de que iba a poder hacer o no, de si se parecería a nosotros o no, es chistoso, no? al final sólo es un cromosoma de más, los demás son todos nuestros. Se parece tanto a nosotros, a su familia, tiene cosas de todos. Es una versión de lo mejor y peor de cada uno de nosotros, pero mejorado.

Creo que hablo por todos los que lo conocemos y lo queremos, en que es un gran niño y será un gran hombre.

Después de casi 9 años desde su nacimiento, estoy en una etapa relajada, menos estresada, disfrutando de cada momento a su lado.

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