QUE P*** IGNORANCIA

 Hola mi nombre es Dani, soy de Brasil pero vivo en México.  

Valentina fue una niña muy pero muy deseada! De hecho creo que Dios manda sus mejores ángeles a las familias que se lo merecen y luchan por ella!

La historia es que tardé mucho en decidir ser madre. Sentía la necesidad de estar en perfectas condiciones psicológicamente y financieramente para poder brindar lo mejor de mí para mi hijo o hija. Cunado finalmente estaba preparada para embarazarme un divorcio atoró mis planes y mi sueño de familia. Después de mucho sufrir, conocí a mi esposo que además de todo lo veía como excelente padre para los hijos que ya tenía, pronto decidimos dar seguimiento a mi sueño de ser madre, en eso entonces yo ya tenía mis 33 años y mi reloj biológico ya gritaba!! Me embarace en julio de 2012 y con mucha tristeza recibí la noticia de que no había señales de vida en el embrión y con 6 semanas tendría que pasar por un legrado. Fue mutilante y me sentía destrozada!! Después de varios intentos y estudios, nos sugirió el doctor que hiciéramos una inseminación artificial, pues según los datos que tenia, un embarazo espontaneo seria muy difícil de lograr. Pasamos un una inseminamos y el día 12 de noviembre de 2012, como una escena de película nos abrazamos en medio al hospital, mi esposo y yo, muy emocionados pues ahí estaba nuestro baby! Yo no lo podía creer y en verdad pasé divinamente mis 9 meses aunque con mucho miedo de perder a mi Valentina. Pasé por una amenaza de aborto, y los meses fueron pasando y lo que más yo deseaba era el día de poder verla en el ultrasonido, confieso que muchas veces fui exagerada e hice ultrasonido nada más para saber que ella estaba bien! Como me gustaba!!!

En 15 de agosto de 2013 yo estaba muy tranquila y a la misma muy ansiosa por su llegada! Quería parto natural, por eso intenté la inducción del parto con 38 semanas, pero no se pudo, así que Valentina llegó por cesárea, llorando muy débil, el doctor con cara de asustado y pronto la alejaron de mi, sumando el sentimiento de mamá de que algo inesperada estaba pasando, que horror la forma de descubrir que tu bebé no viene como tu lo imaginabas!! 3 horas de angustia en la sala de recuperación, mi ritmo cardíaco no se bajaba y nadie me daba noticias de mi Valentina, millones de cosas pasaban por mi cabeza, pedía por mi esposo, pero no me lo traían porque andaba llorando inconsolable en el cuarto después del choque de la noticia de que Valentina tenía con síndrome de Down. De repente entra un ejercito en mi sala de recuperación, una genetista y 2 psicólogos, todos con cara de “ay pobrecita” y me dan la noticia, no me lo podía creer, pensaba que me había muerto y que estaba en el infierno y mi total ignorancia sobre el tema me hizo temer muchísimo lo que enfrentaba, negar y rogar para que no fuera verdad, que fuera una equivocación. Al día siguiente otra bomba, tenia problema cardíaco congénito y según el doctor ella iba ponerse morada en varias ocasiones….. Uffff, que miedo, que trauma y que desesperación para nosotros aquel momento!

Tuvimos 15 días de muchísimo sufrimiento, lloraba con desesperación y no sabia que hacer, sentía que se me había ido el piso de debajo de mis pies y que nada más seria normal en mi vida, mis planes estaban terminados y mi vida se convertía en una tragedia QUE PUTA IGNORANCIA!!!!!!!!!!!!! Perdón, pero no encuentro nada mejor para decir eso!

Un día simplemente sentí que Dios puso su mano en mi cabeza y me dijo: ” Tranquila! Por que temes? Mira la preciosidad de hija que tienes!!! Es la mejor y verás como serán felices juntas!!” En verdad, en este día amanecí como sigo hoy, enamorada de mi hija, de cada centímetro de ella, disfrutando cada segundo, cada sonrisa y mirada única y agradeciendo a Dios por tener el privilegio de tenerla a mi lado

Valentina es simplemente todo, me hace la mamá más feliz del mundo y llegó para enseñarnos lo sencillo y bonito que es vivir. Me enseña diario a no temer y que el día debe empezar con una sonrisa y que de veras, vivir es extraordinariamente bueno, y claro, cada detalle es una conquista memorable!

Yo no tengo dudas de que Dios nos eligió y que nos entregó su mejor regalo, los niños con síndrome de Down son una bendición para sus familias, creo mucho que son un paso para la próxima evolución de la humanidad y que en un futuro todos Tendrán trisomia del cromosoma 21 para que este mundo sea mejor!

Creo en el pleno desarrollo y felicidad de mi hija y de todos individuos que tienen 1 cromosoma de más. Tienen formas distintas para aprender y desarrollarse pero logran lo que sea y tienen una forma muy peculiar de enseñarnos la paciencia, perseverancia, gratitud y nobleza de sentimientos, adjetivos que son tan escasos hoy en día en las personas comunes y corrientes!

Agradezco a Dios el privilegio de tener una hija con Síndrome de Down, sé que el camino no será fácil, tampoco será para todos los padres del mundo, pero seguro está siendo y será el camino más lindo y placentero que podría yo tener a lado de una hija tan linda, cariñosa, lista, inteligente, perseverante y carismática que es mi María Valentina!!

Invitados del Blog

Estos son escritos que he pedido a diferentes padres y familiares, con historias dignas de leer, porque todos hemos pasado por situaciones diferentes para llegar a este camino del síndrome de Down, si te gustó, puedes leer otras aquí