Dándole la oportunidad de crecer

Hace unos meses vi una serie en Netflix que se llama Big Mouth , una serie animada para adultos, y mientras la veía no sabía si reír o llorar, reír al recordar mi pubertad, llorar al ver reflejado a Elías en algunas situaciones, como por ejemplo dejar de decirme mamá a sólo decirme Alicia o cuando esta enojado aliciallanas.com (ja! es real!)

Y es que dentro de unas semanas Elías cumplirá 13 años, y cada vez va dejando más de lado al niño que a todo me decía “sí mamá”, que se quedaba sentado y tranquilo sin cuestionar, ahora  todo pregunta, todo reniega, cada rato tiene hambre, cada rato pregunta ¿por qué?, siempre esta aburrido, pero no quiere salir a ningún lado. Suena como cualquier otro de su edad no? al menos me recuerda un poco a mí, pero poquito 😉

Mi esposo es el que se encarga de recordarme que está creciendo, y que ya no es un niño y no podemos tratarlo como tal. y al igual que a el me encanta verlo así! es genial, por más que nos provoque dolores de cabeza.

Cuando cumplió 10 años empezamos a ayudarlo a dar ese brinco.

  • Su cuarto era color verde con celeste, su cama de Toy Story, con cortinas con “monstruitos”, así que lo pintamos de gris y azul oscuro, sacamos muchos juguetes, ropa “infantil”, su nuevo edredón de color azul y rojo, y le dijimos que oficialmente era un niño grande.
  • Empezó la época de la caricatura de Peppa Pig, Paw Patrol, etc y claro, le llamaba la atención, y le empezamos a decir cada que lo mencionaba o quería ver que eso era para niños pequeños, hasta que un día sólo dijo “eww odio a Peppa” y lo hicimos cambiar de ver Disney Junior a Disney, con el programa de Jessy la niñera, y eventualmente descubrimos a Soy Luna.
  • Dejamos de ir a esos restaurantes con juegos infantiles, para ir más a restaurantes incluso pidiendo del menú de adultos,
  • Saque los platos y vasos de plástico y ahora puro de vidrio o cerámica
  • Darle más responsabilidades y también más libertades

Sus expresiones son cada vez más espontaneas y divertidas

Elías:  que crees?
Yo: Qué?
Elías : tengo hambre! tómala!


Elías: mamaaaaa estoy muerto de hambre!!!!


Ajá, mucho tiene que ver ahora con comida como buen puberto, y eso es increíble porque desde que nació tuvo problemas de alimentación, por la hipotonia de su lengua se le dificultó tomar pecho y biberón, luego casi al año reflujo, luego que no quería comer nada más que gerbers, luego en la edad preescolar quería comer sólo pollo y papás, y ahora come casi de todo , pero obvio tiene su comida favorita: hamburguesas! podría desayunar, comer y cenar hamburguesas!

¿Qué es lo que tu hijo quiere?

Hace un tiempo empezó a pararse enfrente de joyerías, ese día le dije que entráramos a preguntar por el costo, y saben algo? sería muchísimo más fácil pasar por alto ese momento y pensar que jamás se va a casar y no entrar, pero uno de sus sueños es casarse con su novia, y sabe que para eso se necesita un anillo, por eso siempre que pasamos por una joyería los ve, y la señorita nos atendió excelente, le explico porque ese anillo costaba 15mil pesos , cuando el expreso: cuesta mucho dinero!

Y ya notaron los audífonos? Otra cosa que antes no soportaba y que ahora se adjudico los míos

Hace unos días Felipe le empezo a hacer preguntas y en esto se resume: quiere trabajar en cinepolis, tener una moto, vivir en un departamento sólo, su papá puede ir a visitarlo, yo no, ah y como buen regiomontano: hará carne asada.

 

Y hay algo que quiere hacer a sus 18 años

Fumar y tomar algo con alcohol …… pero es dañino para la salud! …… pero no es bueno! ……. pero es un vicio que no deberíamos inculcar.

Lo sé. Todo lo sé, pero también recuerdo esa curiosidad por experimentar, por eso cuando me lo dijo le dije que OK, hay que esperar a los 18 años.

Y él sabe de los efectos negativos, porque lo ha visto hasta en la escuela, pero eso no quita que tenga curiosidad, y eso también es propio de la edad, y no porque tenga síndrome de Down, le voy a decir TU NO! él tendrá que también ir tomando sus decisiones, e ir aprendiendo de los errores, cómo lo hice yo, y seguramente tu también.

Y así estamos, dándole la oportunidad de crecer, dándole oportunidad de expresarse, de tomar sus propias decisiones, de que tenga sueños y anhelos, y siempre, haciéndolo sentir amado, respetado y escuchado.