Adoptar, como opción para ser mamá

Adoptar, viene del latín adoptare, que se compone de ad (aproximación o asociación) y optare (elegir, escoger, desear) 
  • Según cifras oficiales del INEGI, del 2012,dice que hay al rededor de 29,000 niños viviendo en orfanatos en México, de los cuales solo el 5% está disponible para ser adoptado.
  • Y es que la mayoría de los niños en orfanatos del DIF, SI tienen familias por lo tanto no están disponibles para ser adoptados, de hecho el 90% de estos niños les fueron retirados de ellas por negligencia, maltrato, abandono, violencia etc
  • Las adopciones son tardadas, cuando las parejas quieren bebés, la realidad es que casi no los hay
  • Quienes necesitan ser realmente adoptados: grupos de hermanos, niños mayores de 5 años y niños con discapacidad
  • Las adopciones por medio del DIF no tienen ningún costo
  • En México, no puedes ver fotos de niños y escoger. Haces el proceso de adopción en base a preferencias de niño o niña, edades, discapacidad y si hermanos.
  • No se necesita ser millonario para poder adoptar, sólo tener solvencia económica para poder mantener a un hijo más.

De niña siempre tuve claro que quería ser mamá, soñaba con un niño y niña, pero la adopción jamás fue una opción.

Recuerdo haber ayudado en algunas ocasiones, en eventos en casas hogar, pero hasta ahí, nunca me puse a pensar mucho en esos niños, ni el por qué estaban ahí, ni que un día me gustaría adoptar a un niño en esa situación.

Después de que tuvimos a Elías, y tener el diagnóstico de síndrome de Down, sinceramente no queríamos más hijos, era tanto el temor a un segundo hijo con discapacidad, más la idea de que el trabajo de criar a Elías sería muy pesado, que pensamos que lo mejor era quedarnos sólo con un hijo.

Cuando aun era pequeño, antes de la era del facebook, estaba en un foro de familias americanas que tenían hijos síndrome de Down , y ahí fue que conocí a las primera familias adoptivas, pensaba que seguramente eran familias con mucho dinero, paciencia extraoridinaria y quizás algo locos.

Y de pronto parecía epidemia! porque varias familias que tenían hijos de la edad de Elías, un poquito mayores o menores, estaban en procesos de adopción de un segundo hijo con síndrome de Down, y yo los leía con mucha curiosidad….

Y sin planearlo, empecé a anhelar tener una hija con síndrome de Down.

El día que lo dije en voz alta:

  • Mi esposo me dijo que nunca jamás en la vida adoptaría, mucho menos una niña con síndrome de Down.
  • Familiares me miraban con cara de incredulidad
  • Amigos me decían que estábamos muy jóvenes! que nos deberíamos de volver a embarazar.
  • Elías necesitaba un hermano/a sin discapacidad que cuidará de él

Pero yo lo tenía claro, quería una hija con síndrome de Down, y no sólo la quería, sabía que en algún lado estaba esperando por nosotros. 

No les quiero hacer el cuento muy largo, pasamos por muchas cuestiones personales y familiares,que pueden leer en Nuestro proceso de adopción, pero que creo nos sirvieron para adoptar por las razones adecuadas, no movidos por la lástima, solidaridad, ni por cubrir una necesidad de ella ni nuestra, y sin saberlo, tan cerca de nosotros, estaba esa hija que había anhelado por años.

Desde entonces he compartido nuestra historia, pensando que quizás haya alguien por ahí como nosotros,  que logren ver la adopción como una opción, incluso la adopción de niños con síndrome de Down.

Han pasado 6 años y medio, desde que Eva está con nosotros, sé de familias como las nuestras en : en diferentes partes del mundo, como en Cancún y Venezuela , algunos de ellos sin ningún conocimiento sobre síndrome de Down que decidieron decir SÍ, aun con todo el temor del mundo, aun con miles de preguntas, sabiendo que al final sería como un hijo biológico, no tenemos nada seguro, sólo el amor y la promesa de hacer lo mejor como papás.

Hace unos meses recibí un mensaje de facebook como a la medianoche, era una pareja que tenía ya hijos biológicos pero que querían adoptar, al acercarse al DIF, les dijeron que había una niña disponible para adopción con síndrome de Down, esta familia se fue a casa a hablarlo con sus hijos, a buscar en internet y así fue como me contactaron, al día siguiente estabamos cenando, mientras ellos traían una libreta llena de preguntas, todas validas, y mientras los escuchaba, me imaginaba a una pareja que tuvo un diagnostico prenatal, y estaban investigando todo para estar preparados, para la posible llegada de esta niña a su familia.

Y como les dije a ellos, y a todos quienes me preguntan sobre la adopción de Eva, lo difícil de adoptarla no ha sido el síndrome de Down, sino las consecuencias de haber vivido en una casa hogar, pero la vemos, y lo decimos ,si pudiéramos volver el tiempo atrás volveríamos a decir que sí, suena loco y raro, pero pareciera que Eva estaba destinada a ser de nosotros.

La veo, una niña en transición a jovencita, llena de vida y alegría, hermosa e inteligente, fuerte y curiosa, no puedo imaginar mi vida sin ella, nuestra relación no inicio de la manera “normal”, pero nuestro amor y amistad se fue construyendo día con día, para pasar de desconocidas a madre e hija.

“Un hilo rojo invisible conecta a aquellos que están destinados a encontrarse, sin importar tiempo, lugar o circunstancias. El hilo se puede estirar o contraer, pero nunca romper”.